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“Te estoy explicando para confundirte, te estoy confundiendo para esclarecerte”. (Tom Zé)

Tom Zé es de aquellos artistas inquietos, que no se satisfacen con lo que se convierte en habitual. De ahí el experimentalismo del músico baiano, orientado hacia el reto de comprender el fenómeno musical, en especial la música brasileña. A esta dedicó tres “estudios” en forma de disco, “Estudando o samba” (1976), “Estudando o pagode” (2005) y “Estudando a bossa” (2008).

Tom Zé nació en Irará, pueblo en el interior del estado federal de Bahia, Brasil. Se mudó a Salvador, capital de Bahia, donde cursó los estudios secundarios. Tras interesarse por la música, aprendió a tocar la guitarra y se inscribió en el curso superior de la Escuela de Música de la Universidad Federal de Bahia, donde estudió con el maestro y compositor dodecafónico Hans Joachim Koellheutter.

La carrera musical de Tom Zé empezó en el movimiento tropicalista (sobre el cual ya se habló aquí), en el cual se pueden incluir sus primeros discos. En este momento ya aparecen los elementos característicos de la música de Tom Zé, a saber, los juegos de palabras, el buen humor, la crítica social y el experimentalismo. En su primero disco, Tom Zé, de 1968, estaba la canción “São São Paulo”, con la cual ganó el primer premio en la 4ª edición del prestigioso Festival de Música Popular Brasileira, de la cadena TV Record.

A partir de 1973, cuando lanza “Todos os olhos”, que profundizaba los preceptos del tropicalismo, la carrera de Tom Zé tomó un rumbo que le distanció de las otras estrellas del movimiento y que también significó para él el olvido de los medios y consecuentemente de la audiencia de masa. Esta nueva fase experimentalista de la carrera de Tom Zé alcanzó su ápice con el disco “Estudando o Samba”, que fue al mismo tiempo causa de su ostracismo y de su renacimiento, tras ser reeditado por el músico británico David Byrne.

“Estudando o samba” explora las posibilidades rítmicas, melódicas, harmónicas y poéticas del género símbolo de la música brasileña. En las 12 canciones que tiene el disco, Tom Zé deconstruye analíticamente el género, como en un estudio académico. La analogía se confirma con el nombre de la última pista del disco, “Índice”, con una letra hecha a partir del nombre de las anteriores, como que recompilándolas como si fueran capítulos de una tesis doctoral.

Predominan en el disco usos raros de los instrumentos típicos de la samba (cavaquinho, surdo, tamborim), sonidos de objetos del cotidiano (máquina de escribir, sierras eléctricas, aparatos), arreglos típicos de música erudita contemporánea aplicados a ritmos de samba y letras llenas de sarcasmo y buen humor. Todo eso con el propósito de explicar para confundir, confundir para esclarecer, como lo dice en la canción “Tô”.

Dejad sorprenderos por ese disco fundamental de la historia de la música brasileña. Seguro que jamás escucharéis samba de la misma forma.